Evo Morales y sus polémicas declaraciones

Gran Polémica han creado las declaraciones del presidente de Bolivia, Evo Morales, contra los pollos y los
alimentos transgénicos, a los que atribuye efectos perniciosos para la sexualidad de hombres y jovencitas y un
aumento de los calvos en el mundo.
Ha habido una gran respuesta desde varios sectores a estas declaraciones y las más suaves han calificado al
presidente boliviano de ignorante y homofóbico. La verdad es que no ha dejado a nadie indiferente ya que desde
los más colectivos de homosexuales, pasando por la industria avícola y la de alimentos procesados, la Coca
Cola y los productores de patatas de Holanda han puesto el grito en el cielo y han contestado a las afirmaciones
de Morales.
El presidente se despachó ayer a gusto contra todos esos productos al defender la alimentación tradicional y
arremeter contra el capitalismo en su discurso de inauguración de la Primera Conferencia Mundial de los
Pueblos sobre el Cambio Climático.
"El pollo que comemos está cargado de hormonas femeninas. Por eso, cuando los hombres comen esos
pollos, tienen desviaciones en su ser como hombres", sostuvo Morales, quien aseguró que por eso él solo
come pollos "criollos", alimentados y criados naturalmente.
Morales atribuyó además al consumo de pollos y otras carnes con hormonas el aumento prematuro del busto
en las chicas, profetizó que en 50 años, y no cien como dice el refrán popular, todo el mundo será calvo por
culpa de la desnaturalización de la alimentación, y aseguró que las papas holandesas concentran "veneno" en la
cáscara, y la Coca Cola solo es buena para destapar inodoros.
Las afirmaciones de Morales tampoco han caído bien en la comunidad homosexual de su país y de otros
latinoamericanos. "Nos parece fatal porque lo que está fomentando es, de alguna manera, una discriminación hacia la comunidad (homosexual), hacia las aves y hacia los productores de aves: no consumas pollo porque te vuelves
homosexual", señaló hoy Efraín Soria, presidente de la fundación Equidad, que agrupa a homosexuales,
bisexuales y transexuales (GLBT) de Ecuador.
Soria opinó que lo que dijo Morales "da una imagen de la ignorancia que tiene la gente en general" sobre la
homosexualidad y señaló que si bien "es comprensible en estratos socioculturales bajos", en un presidente es
"una falla garrafal".
Para Víctor Vidangos, de la comunidad homosexual, lésbica y transexual de la ciudad boliviana de Santa Cruz,
el comentario de Morales acerca de las "desviaciones" sexuales por comer pollo "no tiene fundamento y es de
muy mal gusto para las personas que expresan una diferente opción sexual". "Un jefe de un Estado no puede ser tan ignorante, no puede ser tan homofóbico y buscar causas exógenas para explicar la homosexualidad, dijo a Efe Rolando Jiménez, presidente del el Movimiento de Integración y Liberación Homosexual (Movilh) de Chile.
Ante la repercusión de las palabras de Morales, el Gobierno boliviano se lamentó de que algunos medios
hayan dado prioridad a "lo superficial" antes que a "lo importante" y que busquen "elementos con qué afectar o
dañar al Presidente o al Gobierno".
Al año se producen en el mundo 76 millones de toneladas de pollo, que es la carne más consumida del planeta
después de la de cerdo (98 millones de toneladas), según datos de la FAO.
Los mayores consumidores de pollo son los habitantes de los Emiratos Árabes (50 kilos por persona al año). En
el "imperio", como llama Morales a EE.UU., se consumen 41 kilos por persona y en Brasil, uno de los
principales productores mundiales de pollo, 39 kilos.